El Senado rechazó los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para la Corte Suprema

Luego de que el presidente Javier Milei designara en comisión a Manuel García Mansilla y Ariel Lijo frente a la Corte Suprema, el Senado rechazó ambos pliegos. El tratamiento concluyó tras un año de parálisis, y ahora el próximo capítulo se centra en qué sucederá con el flamante cortesano, ya que Mansilla asumió ante el máximo tribunal, mientras que Lijo no.

La única ausente fue la chubutense Edith Terenzi, para ambas votaciones. Ninguno llegó ni a la mitad de los dos tercios de los presentes requeridos para ser aprobados: el pliego del juez federal, que contaba con un dictamen favorable y no quiso resignar Comodoro Py para asumir por decreto, fue rechazado por 43 votos negativos y 27 afirmativos. Necesitaba 47 luces verdes, puesto que se abstuvo de votar el senador oficialista Juan Carlos Pagotto.

Finalmente, contó con solamente 10 votos a favor del peronismo: se trató de los santiagueños Claudia Ledesma Abdala (la esposa del gobernador, Gerardo Zamora), José Emilio Neder y Gerardo Montenegro; el sanjuanino Sergio Uñac; los tucumanos Juan Manzur y Sandra Mendoza; la formoseña María Teresa González; el catamarqueño Guillermo Andrada; la jujeña Carolina Moisés y el riojano Fernando Rejal. De esta manera, fueron 24 votos en contra del interbloque de José Mayans, quien también se sumó a las luces rojas: solamente con el rechazo de UxP hubiese sido suficiente para voltear su pliego. Adhirió en contra todo el PRO y una buena parte de la UCR, junto a la cordobesa Alejandra Vigo y el exlibertario Francisco Paoltroni.

El bloque radical se partió: si bien la mayoría votó en contra, los aliados Víctor Zímmermann (Chaco), Eduardo Galaretto (Santa Fe) y Mercedes Valenzuela (Corrientes) votaron a favor. Suscribieron en ese sentido los misioneros Carlos Omar Arce y Sonia Rojas Decut, el salteño Juan Carlos Romero, la rionegrina Mónica Silva, los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano (aparecieron solamente para votar), la tucumana Beatriz Ávila; la neuquina Carmen Lucila Crexell; el correntino Carlos “Camau” Espínola y todo el resto de La Libertad Avanza, sin Pagotto: el senador fue el único oficialista que habló en la sesión y no votó a favor del candidato de Milei.

Por su parte, el juez de la Corte Suprema contó con 51 votos negativos y 20 afirmativos -necesitaba 48 votos a favor-. A pesar de que había radicales y amarillos a favor de su candidatura, igual lo rechazaron en reclamo de que haya aceptado asumir en comisión, sin acuerdo del Senado. El pliego del magistrado, que reunía solo dos dictámenes y ambos eran en rechazo, no contó ni con el apoyo de los aliados del Gobierno que respaldaban su postulación: el expresidente Mauricio Macri mandó la orden de que su bloque dé quórum y los rechace. Para el caso de Mansilla, solamente no lo obedecieron los senadores Luis Juez, Andrea Cristina y Carmen Álvarez Rivero. “Me pregunto para qué algunos del Pro les dieron el quórum. No lo entiendo. Jamás voy a ser funcional al kirchnerismo”, dijo la cordobesa.

Ni siquiera el jefe de bloque radical, Eduardo Vischi, lo votó a favor: el correntino había visitado la Casa Rosada para pedirle, nuevamente, al asesor Santiago Caputo que retire los pliegos si no quería afrontarse a esta derrota anunciada. El aliado sorprendió con un crítico discurso, en el que recriminó que Gobierno no quiso negociar a tiempo las candidaturas y arremató contra la política del decreto.

"El Gobierno cree ganar una batalla poniendo los jueces en comisión cuando afecta en forma contundente la institucionalidad de la justicia. Es necesario ponerle fin a este proceso de errores que generan un gran fracaso de la política para sostener a nuestras instituciones. Que sea una bisagra para empezar de nuevo", dijo para el cierre de la sesión. En su bloque se repitió el mismo quiebre que el de Lijo: Zimmermann, Valenzuela y Galaretto fueron los únicos que se mantuvieron fieles al oficialismo.

Los misioneros, santacruceños, la neuquina Crexell, el correntino Espínola, la tucumana Ávila y el salteño Romero se sumaron a las pocas luces verdes del cortesano, junto con el oficialismo: en esta oportunidad, Pagotto sí votó a favor. El exlibertario Francisco Paoltroni también se opuso a Mansilla y además denunció al asesor del presidente en el recinto por haberlo llamado por teléfono para pedirle que se “calle”.

¿Qué va a pasar con Mansilla? Es la primera vez en la historia que se rechazan explícitamente los pliegos para la Corte a un Presidente, tal como resaltaba la larretista del PRO, Guadalupe Tagliaferri, quien además es presidenta de la comisión de Acuerdos: no es lo usual que el Senado pida una sesión para rechazar un tema y, por eso, no se había tratado antes. Cuando no hay acuerdo por los jueces, el Ejecutivo los suele retirar. En este caso, los libertarios se rehusaron a hacerlo: “Es un capricho”, criticaban fuentes parlamentarias.

La designación en comisión fue respaldada bajo los argumentos de que el Senado estaba en receso tanto para el retiro de Juan Carlos Maqueda, que dejó la segunda vacante tras Elena Highton (en 2021), como para cuando se publicó el decreto, y por ende se cumplían los requisitos constitucionales que amparan la facultad el Presidente para avanzar en este sentido (artículo 99 inciso 19). La Corte lo avaló al tomarle juramento a Mansilla.

La senadora K, Anabel Fernández Sagasti, alertó que todos los fallos del tribunal que cuenten con la firma de un juez rechazado por el Senado “van a ser nulos de nulidad absoluta”. En un escrito en el que Mansilla defendió la constitucionalidad de su nombramiento insinuó que no podía ser removido por el Senado, puesto que solamente consideró como válido su desplazamiento si es a través de un juicio político -porque ya asumió-. Sin embargo, los senadores que tienen afinidad hacia él, tanto desde la UCR como del PRO, le confiaron a BAE Negocios que creen que lo que debería hacer es renunciar a su cargo y confían en que lo va a hacer.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se encargó durante estas semanas a difundir la postura del Gobierno: creen que él deberá mantenerse frente al máximo tribunal hasta que concluya el período legislativo, el 30 de noviembre, puesto que la designación en comisión no es vinculante al acuerdo del Senado y se trata de una atribución paralela. Dependerá de la Corte y del propio Mansilla.

Fuente: Diario BAE